CONSPIRACIONES

Conspiración de Querétaro
Se llama
Conspiración de Querétaro a un movimiento clandestino nacido en la ciudad de
Santiago de Querétaro en
1810. Se toma generalmente como el antecedente inmediato de la Guerra de
Independencia de México, dado que fue este grupo el que comenzó la lucha armada por la emancipación de la
Nueva España con respecto a la Corona
española. El objetivo primordial de la Conspiración de Querétaro era constituir una junta gubernativa que tomara el poder a nombre de Fernando VII.
Se discute si la figura central de la conspiración fue
Miguel Hidalgo y Costilla, el cura del pequeño pueblo de
Dolores, o bien, si el liderazgo era ejercido por
Ignacio Allende, militar por formación, adscrito al cuerpo de dragones de la Reina. Las reuniones de los conjurados se llevaban a cabo en la casa de
Miguel Domínguez, corregidor de
Querétaro. El grupo conspirador tenía pretendido alzarse en armas el mes de
diciembre de
1810 en
San Juan de los Lagos,
Jalisco, pero fueron descubiertos en septiembre de ese año.
OTRAS DE ELLAS FUE:
La conspiracion contra la corona de nueva españa de parte en la que participo napoleon bonaparte.
INICIO,DESAROLLO Y CONSUMACION DE LA INDEPENDENCIA
La
Independencia de México fue la consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio
español en los territorios de
Nueva España. La guerra por la independencia mexicana se extendió desde el
Grito de Dolores, el
16 de septiembre de
1810, hasta la entrada del
Ejército Trigarante a la
Ciudad de México, el
27 de septiembre de
1821.
El movimiento independentista mexicano tiene como marco la
Ilustración y las revoluciones liberales de la última parte del
siglo XVIII. Por esa época la élite ilustrada comenzaba a reflexionar acerca de las relaciones de
España con sus colonias. Los cambios en la estructura social y política derivados de las
reformas borbónicas, a los que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España, también generaron un malestar entre algunos segmentos de la población.
La ocupación francesa de la metrópoli en
1808 desencadenó en Nueva España una crisis política que desembocó en el movimiento armado. En ese año, el rey
Carlos IV y
Fernando VII abdicaron sucesivamente en favor de
Napoleón Bonaparte, que dejó la corona de España a su hermano
José Bonaparte. Como respuesta, el ayuntamiento de México —con apoyo del virrey
José de Iturrigaray— reclamó la soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a un
golpe de Estado contra el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento.
A pesar de la derrota de los criollos en la Ciudad de México en 1808, en otras ciudades de Nueva España se reunieron pequeños grupos de conjurados que pretendieron seguir los pasos del ayuntamiento de México. Tal fue el caso de la
conjura de Valladolid, descubierta en 1809 y cuyos participantes fueron puestos en prisión. En
1810, los
conspiradores de Querétaro estuvieron a punto de correr la misma suerte pero, al verse descubiertos, optaron por tomar las armas el
16 de septiembre en compañía de los habitantes indígenas y campesinos del pueblo de
Dolores (
Guanajuato), convocados por el cura
Miguel Hidalgo y Costilla.
A partir de 1810, el movimiento independentista pasó por varias etapas, pues los sucesivos líderes fueron puestos en prisión o ejecutados por las fuerzas leales a España. Al principio se reivindicaba la soberanía de
Fernando VII sobre España y sus colonias, pero los líderes asumieron después posturas más radicales, incluyendo cuestiones de orden social como la
abolición de la esclavitud.
José María Morelos y Pavón convocó a las provincias independentistas a conformar el
Congreso de Anáhuac, que dotó al movimiento insurgente de un marco legal propio. Tras la derrota de Morelos, el movimiento se redujo a una
guerra de guerrillas. Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la
sierra Madre del Sur y en
Veracruz.
La rehabilitación de la
Constitución de Cádiz en
1820 alentó el cambio de postura de las élites novohispanas, que hasta ahí habían respaldado el dominio español. Al ver afectados sus intereses, los criollos monarquistas decidieron apoyar la independencia de Nueva España, para lo cual buscaron aliarse con la resistencia insurgente.
Agustín de Iturbide dirigió el brazo militar de los
conspiradores, y a principios de
1821 pudo encontrarse con
Vicente Guerrero. Ambos proclamaron el
Plan de Iguala, que convocó a la unión de todas las facciones insurgentes y contó con el apoyo de la aristocracia y el clero de Nueva España. Finalmente, la independencia de México se consumó el
27 de septiembre de
1821.
Tras esto, Nueva España se convirtió en el
Imperio Mexicano, una efímera monarquía católica que dio paso a una
república federal en 1823, entre conflictos internos y la separación de
América Central.
Después de algunos
intentos de reconquista, incluyendo la
expedición de
Isidro Barradas en
1829, España reconoció la independencia de México en
1836, tras el fallecimiento del monarca
Fernando VII.